sábado, 25 de febrero de 2012

En la calle



Sin duda este es un país del todo peculiar visto desde el punto de vista de alguien con el ojo curioso como yo. Porque hay cosas que en nuestro país no hay ni de lejos. Ganarse la vida limpiando zapatos es algo que debe funcionar, porque hay limpiabotas por todas partes. Y como podéis observar, los clientes son de todas las clases y colores. Y es que no se puede ir a un evento que se precie sin llevar los zapatos limpios y relucientes. Es algo que aquí ocurre.









Ganarse la vida en general, haciendo cualquier cosa. De taxista en un coche que se cae a pedazos, vendiendo todo tipo de dulces o cigarrillos sueltos en los semáforos, amenizando al personal con una música que destrozaría los oídos de cualquiera. El caso es ponerse y hacer algo. Y debe funcionar, porque menos pedir por pedir, que también hay pero son los menos, hay montones de gente ganándose la vida en la calle.

Y es que aquí en este país, la gente vive en la calle. Come en la calle, compra en la calle la fruta y la verdura, se relaciona en general en la calle. No es un país de bares, como el nuestro, sino de calle, de mercadillos que crecen como las setas tras un día de lluvia. La calle es suya, del peatón sobre todo y del automóvil también.

Es un país que hay que ver desde la calle.








Fotos: SuperG
Texto: SuperG